miércoles, septiembre 27, 2006

"A lectura ten que chegar a ser un hábito e unha tradición na vida da nación (umma)"


Photo Antoine Boulad, septembre 2006.
"
la lecture doit devenir une habitude et une tradition dans la vie de la nation (umma)"







Malia o que nos presentan a cotío os medios, os musulmáns tamén son quen de defender ideas coma esta.
A outra cara da moeda.

Como antídoto para os afectados pola información sesgada que os occidentais recibimos sobre Oriente recomendo a lectura dun traballo imprescindible para coñecer moito mellor o legado histórico de Oriente. Trátase do libro "Los orígenes orientales de la civilización de occidente".

Segundo palabras do propio autor, se o lector espera detalles específicos do desenvolvemento de Occidente presentados exclusivamente baixo un prisma europeo, sentirase por forza defraudado. A intención do autor é xustamente defraudar a este tipo de lectores e contarlle a historia olvidada de como Oriente permitiu a ascensión do Occidente moderno. Non lle precupa ao autor convencer senon que o lector polo menos considere os seus argumentos novos, interesantes e perspicaces. Tras a lectura do libro asegúrovos que non se trata dunha viaxe convencional á historia, é efectivamente unha visión nova, na que Leonardo da Vinci, Marsilio Ficino e Copérnico próstranse perante al-Shatir, al-Khwarizmi e al-Tusi, a figura de Vasco de Gama desaparece na sombra proiectada polo esplendor de Asia e a Exposición Universal de Londres é simplemente unha manifestación de arrogancia tendo en conta que a industrialización de Gran Bretaña non é máis que o derradeiro estadio da transmisión dos inventos protagonizados moito antes en China.






5 comentarios:

Baudolino dijo...

Nadie duda de que la constitución de la llamada cultura occidental debe buena parte de sus cimientos a oriente (conceptos, por cierto, bien europeos ya que occidente y oriente se presuponen desde Europa: véase el mapamundi desde EE.UU.). El neoplatonismo, las corrientes humanistas tienen que ver con la llegada a Italia de los sabios que residían en la Constantinopla (hoy Istambul) del imperio romano de oriente tras la llegada de los turcos y que mantenían el legado latino mezclado durante siglos por variadas fuentes orientales. Ahora bien, confundir ese oriente (en el que entra de todo: Cipango, China, India, Persia o Egipto) con los musulmanes es excesivo a todas luces. Que la cultura árabe (procedente de diversos lugares, principalmente del magreb y del norte de África) ha influido en la cultura europea es innecesario argumentarlo. Pero que el abismo entre europa y el islam se ha ampliado a lo largo de estos últimos siglos (una nadería si lo comparamos con los ocho siglos de permanencia en la península) es un hecho demostrado. Probablemente el colonialismo europeo ha sido el primer causante de esta grieta, pero lo cierto es que los regímenes islámicos (curioso que el papa reciba a los embajadores de PAISES ISLÁMICOS: ¿alguien se imagina semejante añadidura en un país cristiano) no han aprovechado esa lucha antiimperialista y antioccidental para modernizar sus países. Pero es que lo paradójico es que incluso aquellos países de los que apenas se habla porque parece que viven mejor, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes, con un régimen afectuoso con los EE.UU. y despótico como ninguno, tampoco se han inclinado por hacer reformas políticas o sociales.
Sobre el refrán, si lo que hay que leer es el corán (o la Biblia) no con afanes literarios sino con pretensiones de perpetuar una tradición religiosa, pues que no cuenten conmigo. No me gusta la palabra nación, ni tradición, ni tampoco, si se me apura, el hábito. Ya lo dice el refranero hispánico: el hábito hace al monje. Mala cosa, pues, habituarse: siempre es mejor cambiar, ser diferente, ser raro, hacerlo porque te gusta, porque te peta, porque te sai de dentro, de alá do fondo.

Baudolino dijo...

Nadie duda de que la constitución de la llamada cultura occidental debe buena parte de sus cimientos a oriente (conceptos, por cierto, bien europeos ya que occidente y oriente se presuponen desde Europa: véase el mapamundi desde EE.UU.). El neoplatonismo, las corrientes humanistas tienen que ver con la llegada a Italia de los sabios que residían en la Constantinopla (hoy Istambul) del imperio romano de oriente tras la llegada de los turcos y que mantenían el legado latino mezclado durante siglos por variadas fuentes orientales. Ahora bien, confundir ese oriente (en el que entra de todo: Cipango, China, India, Persia o Egipto) con los musulmanes es excesivo a todas luces. Que la cultura árabe (procedente de diversos lugares, principalmente del magreb y del norte de África) ha influido en la cultura europea es innecesario argumentarlo. Pero que el abismo entre europa y el islam se ha ampliado a lo largo de estos últimos siglos (una nadería si lo comparamos con los ocho siglos de permanencia en la península) es un hecho demostrado. Probablemente el colonialismo europeo ha sido el primer causante de esta grieta, pero lo cierto es que los regímenes islámicos (curioso que el papa reciba a los embajadores de PAISES ISLÁMICOS: ¿alguien se imagina semejante añadidura en un país cristiano) no han aprovechado esa lucha antiimperialista y antioccidental para modernizar sus países. Pero es que lo paradójico es que incluso aquellos países de los que apenas se habla porque parece que viven mejor, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes, con un régimen afectuoso con los EE.UU. y despótico como ninguno, tampoco se han inclinado por hacer reformas políticas o sociales.
Sobre el refrán, si lo que hay que leer es el corán (o la Biblia) no con afanes literarios sino con pretensiones de perpetuar una tradición religiosa, pues que no cuenten conmigo. No me gusta la palabra nación, ni tradición, ni tampoco, si se me apura, el hábito. Ya lo dice el refranero hispánico: el hábito hace al monje. Mala cosa, pues, habituarse: siempre es mejor cambiar, ser diferente, ser raro, hacerlo porque te gusta, porque te peta, porque te sai de dentro, de alá do fondo.

Ana Bande dijo...

Si que o dudan, é máis, algúns que ata chegaron a ser presidentes de goberno incluso ignoran case absolutamente todo da historia non só universal senón da seu propio país que tanto queren defender. O verdadeiro perigo é ter a eses canallas como presidentes porque como ben sabes a incultura é moi atrevida e claro, cando os pobres rapaces das aulas oen a todo un "magister" dicir cousas tan terribles xa sabemos o que pasa, nada máis saír, a queimar bandeiras e rapar a cabeza. Tes moita razón na análise que fas da introducción da cultura oriental e a necesidade de facer diferencias pero coa miña mensaxe só pretendo arrabuñar un pouco de terra para que se deixe ver un pouco de luz...polo demáis moi acertado e simpático o do hábito e demáis, pero por favor, non pretendamos chegar a unha análise filolóxica de cada cuestión cando o que está en dúbida son cuestións tan elementais como o respeto pola vida dos que non pensan coma nós. Saúdos.

amauta dijo...

se gostas...botalle un ollo a este post meu...quizabes atopes algo q che guste...
Saudos

http://amautacastro.blogspot.com/2006/09/soweto-riots-pars-2006.html

Ana Bande dijo...

Parabéns, Amauta Castro, unha ledicia ler o teu post, estarei atenta ás túas reflexións.