lunes, abril 29, 2019

Un apartamento en Urano, Paul B. Preciado.

Hay libros con los que no conviene acostarse. A menos que se quiera tener sueños tan absurdos como la anodina rutina diaria de un día cualquiera. Este es un libro para mentes de largo recorrido; mentes de esas que van y vuelven y vuelven a ir y venir sin cansarse nunca, porque el viaje siempre es distinto, siempre es otro viaje. Es un libro para incómodos, para libertas manumitidas y esclavos de corazón. Es decir, para seres que ansían lo inexistente, lo que queda justo en la linea de punto, raya, punto, raya, que divide países o cuerpos, que es lo mismo. Beatriz se hizo su cuerpo, y por tanto su texto. Un texto errático que tiene uñas que se vuelven garras, y se vuelven ángeles, y se vuelven mentes en blanco y mentes ocupadas. Lo más exacto sería decir que este libro es la pura necesidad materializada en una filósofo oráculo que puede que se equivoque en cada frase, pero son las suyas palabras que se forjaron con el ímpetu de lo orgánico. Paul es irresitible, como todo lo inalcanzable, porque  sabemos que jamás lo poseeremos. Nunca tendremos el valor de desalojarnos de nosotras mismos ni de abrirnos de par en par para construir ese gran angular desde el que Beatriz P. nos muestra el foco que deslumbra la mirada de un mundo aturdido e insensiblemente relegado a la luz o a la sombra (ambas deslumbran por igual) de la única posición interesante, que es la línea que las separa, la línea que nunca supo dibujar ni la mano más diestra de la pintura. Somos lugares ocupados, desde los que podemos ser desalojados en cualquier momento, y por ello actuamos. Ayer mismo, la jornada electoral se debatió entre decenas de miedos a ser desalojados y deshauciadas. Triunfó el miedo al hombre del saco pero no como miedo creativo y dispuesto a ser una fuerza reafirmatoria de razón alguna. No. Fue miedo al hombre del saco porque es el hombre de siempre, el que se pinta con la misma mueca aburrida y siniestra del joker. Beatriz P. y Paul B. se desalojan a si mismos y en ese desalojarse van contándonos los cambios de luz pero identificando el puño que sostiene la linterna. No hay que acostarse con Paul ni con Beatriz, porque observar esa mano puede hacer que tengamos que repensar mucho. Por ejemplo, si la violacion es un acto personal o institucional, por poner un ejemplo. Si pudiera leerte Paul en clave de humor, apuraría la copa.

martes, abril 23, 2019

Quiñonero desde París, visiten su web, es información humana, en un mundo deshumanizado

Foto. Quiñonero.
“¡Lo que tenéis que hacer es suicidaros..!” gritaban con frecuencia los chalecos amarillos más violentos. Invitación al suicidio que coincide con una crisis profunda de las fuerzas del orden, víctimas de ataques de angustia intima y social: un gendarme, policía o anti disturbios francés se suicida cada dos días, desde principios de este año. Esa ola de suicidios se ha transformado en un drama que las fuerzas del orden viven con callada angustia, coincidiendo con la “rutina” de los estallidos de violencia semanal.

Esta angustia que transmite Quiñonero sólo puede rebajarse hasta hacerse soportable por su misma actitud...sus palabras no sólo son un consuelo, son un grito desesperado que nos ancla a la única salvación posible, la búsqueda de la belleza, que no es sino el bien. Estas son sus humildes y cálidas palabras. A ellas me sujeto:

Mi paisano Ramón Gaya dice en algún lugar que la realidad, la naturaleza, son sagradas… Observando lo real, amando lo real, incluso en sus rostros menos amables, es donde yo encuentro la razón de casi todo, que no siempre es muy amable. Pero incluso en la más rematada fealdad es posible encontrar rastros, huellas, destellos de algo sagrado, indisociable de nuestra naturaleza, cuando está habitada por el alma de las palabras, el Verbo, que también puede ser cosa visual. Véase Goya, claro. 

¡Gracias J.P.!

UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO

viernes, abril 19, 2019

Armonías y suaves cantos, de Anna Beer






Casia de Constantinopla


Gracia Baptista
monja española. La primera mujer en ver publicada su música (1557)


Magdalena Casulana



Francesca Caccini






Barbara Strozzi






Elisabeth Maconchy



Elisabeth Jacques de la Guerre




Marianna Martines



Fanny Hensel



Clara Schumann



Lily Boulanger


Johanna Kienkel





Rebecca Clarke




Amy Beach. Sinfonía Gaélica.



jueves, abril 18, 2019

Doubles vies

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Esta aquí Juliette Binoche, para darle credibilidad cinematográfica a una película que se sostiene en la sólida inestabilidad que persigue su arquitecto de principio a fin. No se derrumba el film por lo mismo que no se derrumba un negocio, en este caso, el editorial, que no toma una decisión de reconversión a tiempo; es decir, no se derrumba, de casualidad. A mi alrededor, en la sala medio llena, medio vacía, ya saben, la expectación era más por lo que de interés tiene la VOSE que seguramente pro el "intríngulis" de un tema tan absolutamente presente como la inestabilidad del ser humano como tal y como producto incluso, ante un cambio de paradigma que pese a lo deslumbrante, no se acepta, porque por sus costuras asoman indisumulables falacias que son imposibles de revestir aún con todos los emoticones del mundo. Se presenta como una parodia lo que en realidad, a estos pobres personajes les aliena en sus vidas hasta convertirlos (convertirnos) en marionetas grotescas rebelándose contra unos hilos cuyo confín no atisban ni se atreven a intuir. Pobres almas, que diría mi RCh., pobres ángeles de sangre sometidos a unos imperativos tan novedosos como ridículos e implacables. Se trata de una editorial que se debate entre el salto al vacío de una decidida apuesta por lo digital o el abismo que puede suponer decidir mantenerse en la tradición de un prestigio que puede conducir a la desaparición inminente del sello. Las personas que tienen que tomar estas decisiones están condicionadas por su absoluta incapacidad de erguise como tales, es decir, como seres que disponen de voluntad, pues, cada uno, a su modo, se sabe personaje de una realidad que también es una autoficción. Y así sus vidas, están marcadas por la estrecha línea de un camino marcado por un guión en el que sólo en apariencia podemos elegir, porque la libertad ha sido capturada ya definitivamente por el nuevo dios/daimon contemporáneo que es la industria de la comunicación al servicio de los depredadores económicos. No les (nos) han dejado ni sus vidas para ellos. Y no, no es cuestión de edad. El personaje de Binoche,es una mujer que ha claudicado a la maternidad, muy tarde, pero ha claudicado. Parece defender la dignidad de un modelo que a pesar de que nos ha traído el grado más impresinonte de libertad, está amenazado de muerte por la angustiosa y metódica maquinaria trituradora de lo "humano". Está perdida, pero quizá porque no sabe que es un "no ser", o un personaje, o sea, una broma. El resto, igual de cómicos, tragicos, son modelos de vidas perdidas que resbalan por la ciénaga de la realidad disumulando su desnudes. Algunos intentan salvarse con un pragmatismo a ultranza, otros instalándose en una melancólica posición de radicalismo que ya se ha vuelto ridículo, y los jóvenes corriendo hacia ninguna parte, con ese rostro escuálido que refleja una escuálida moral producto de la pérdida y que se verbaliza en la película en una frase pronunciada por una belleza joven femenina que a pesar de saberse en el luegar de la "verdad" de su momento dice tristísima: "yo no opino". Y no precisamente para reflejar que es depositaria de otro tipo de conocimiento más sólido...
Que vamos, amigas, que de comedia, poco.


martes, abril 09, 2019

Rosa Navarro Duran a contrarrealidad


Rosa Navarro Durán: "Los filólogos debemos investigar para que los grandes clásicos se entiendan. 
Una contraportada así, hay que celebrarla. Gracias Rosa Navarro Durán, porque hacerle la competencia a este chico que juega al fútbol, no es nada fácil. Gracias Faro de Vigo, porque habéis dado en el clavo con la realidad / contrarrealidad. Dice Rosa Navarro que parece mucho más importante un avance en medicina que leer las aventuras del Lazarillo como una crítica a la Iglesia. Vaya con las cosas que dice nuestra filóloga. Tardará tiempo la prensa en depararme una lectura tan tierna como la de esta contraportada. He aquí a una mujer valiente pero que reconoce que ha tenido que jubilarse para investigar lo que le da la gana...Qué poco nos hemos asomado con inteligencia a nuestra literatura. Al hilo de esta curiosa pareja Aspas / Rosa Navarro, me comenta Francisca, una profesora de secundaria que selecciona textos para sus alumnos en mi biblioteca, cuánto mejor explica Don Camilo lo de la violencia de género en su Margot que cualquier informe de expertos en la materia. Me aprece extraño no haber sido capaces de extraer a estas alturas de la historia todo el jugo que nos han dejado nuestra literatura; sin duda, la edad de piedra ha durado demasiado, y sólo ahora empieza a verse un campo medianamente despejado para admirar una cosecha tan deslumbrante como feraz...pero qué tarde!

"Descubrí que el 'Lazarillo de Tormes' habla de la pederastia y critica a la Iglesia"



viernes, abril 05, 2019

Galimatías

Doña Rosa sentía una admiración tan extrema por la palabra que consideraba el acto de escribir, o mejor dicho, su resultado, un reflejo de la ética del amanuense. Lejos esta concepción del mayor logro comunicativo en el ser humano de la aquella que la filosofia postmoderna no se cansó ni se cansa de someter a crítica. Había palabras talismán para Doña Rosa, y eran estas, además, palabras humildes, populares incluso; hasta diría vulgares por lo fácil y pegadizo de su uso. Rosa es inmensa intelectualmente; me parece inaudito (una acaba por copiarla sin querer) que el trópico en el que se exilió cuarenta años no le pareciese su medio puesto que ella misma es trópico, es el medio en el que una intención -la de ser su seguidora al modo en el que ella también seguía a sus maestros- una lectura honesta, puede germinar en ideas preñadas de posibilidades. Ella lo expresaba con apología de lo "genésico", lo que puede crear, lo que fecunda y se deja fecundar; y desde este punto de vista, ¿que cosas pueden ser más fecundas que la palabra? El manejo del verbo da lugar a un nuevo ser, lo mismo que la cópula puramente biológica; la creación es la misma, surge por el impulso pasional de las personas cuyo exceso pasional, a la fuerza, tienen que sublimarse en algo. Querida Rosa, has escrito para ser leída con décadas de retraso; yo lo hago, leerte, digo, con una diferencia de medio siglo y aún así me parece que es demasiado pronto para entenderte en toda tu extensión. Eras la contradicción pura y más rica que he visto no sólo en literatura, sino en pensamiento y más pura por libertina e impúdica. Has despistado a casi todos, les has obligado casi a no entenderte y malinterpretarte porque te sabías avanzada para tu época. Pero el castellano es transparente amiga, bien lo sabías y decías, por eso es seguro que se puede llegar al "intríngulis". Sólo, y nada menos, hay que disponer de voluntad, ese querer que tanto explicas y que te ha llevado a una filosofía tan peligrosamente, me parece, cercana a la verdad (como si esta existiese), ese querer que explica tanto la creación como la aniquilación (estoy pensando en la violación que explicas en Saturnal pero cuya teoría ya tenías perfectamente lineada en 1930 en tu famoso Esquema). Palabras humildes como la arcilla con que te empeñaste en modelar bustos clásicos que pronto se arrinconarían en las esquinas de talleres de empeño vanguardista. Y siendo tu la ultraísta! no lo ven ustedes? todo contradicción doña Rosa, se la mire por donde se la mire. Maravilla erotoestética desde el primer mordisco. Galimatías no estuvo en tu vocabulario, creo que hoy podría casi decir con posibilidad de acertar en un noventa por ciento de las ocasiones, las palabras que están en tu obra y las que no. Galimatías no está, sólo la elegí para no copiarte, y para dejar aquí montado un desbajuste verbal que sólo tiene como finalidad dar algo de sentido a unas horas, días, semanas, completamente perdidas en rutinas abominables. Tú tenias que montar estanterías constantemente y en ello y otros quehaceres absurdos sentias escurrírsete el tiempo (...) Me pasé a la segunda persona Rosa, quitándole rigor a un texto que no tiene por qué tener nada de serio pero que comencé con otra intención; los prólogos me pierden, quizá sean lo único que merezca la pena. 

sábado, marzo 16, 2019

Chacel mi estrella.



Cada día me depara un descubrimiento y una alegría como este poema publicado en El Liberal el 13 de septiembre de 1916. Fui a la Hemeroteca gracias a que un buen día de 1987 Clara Janés tuvo la generosidad de entrevistar a Rosa y hoy disponemos de este extraordinario documento al instante, maravilla no de la ciencia, que también, sino de la existencia. Y en ese evento Rosa comentaba, así por encima, como quitándole importancia a sus cosas, que había publicado algún poemilla en períodicos y que había recibido de un poeta muy reconocido (no dice el nombre) extraordinarias alabanzas. Son un rastro más para recomponer el maravilloso camino que conduce a la riqueza del pensamiento de esta señora tan increíble. Lo podemos publicar porque como buen inédito y valiosísimo, no merecerá la atención de más de dos excéntricxs, que son precisamente quienes más interesan, verdad Rosa?  (va por ti, Alma! que estarás ahora mismo disfrutando de los restos de la belleza pompeyana) 

martes, marzo 12, 2019

no puedo seguir sin ver algo bello....


...no podía seguir hoy por más tiempo sin belleza .... 
te siento locura   ...  .   . .  . . . . ... ..took it from here

la bailarina Elsie Altmann. Foto de Madame d´Ora. 
Dos magníficas (para ti MJF) 

xxsmall

Había versos que desentrañar (todavía) EN una hora regalada //
¿que no harías para seguir viviendo // viendo // escribiendo? //
Había proyectos que empezar previendo su fracaso //
y títulos que cambiar y años que inventarse para echarse una pesadez de mundo a la espalda
Habrá tiempo que ya no será medido por vidas // y vidas con la consistencia de lo que fluye sin final

lunes, marzo 04, 2019

La novela femenina de posguerra (1940-1960) y Mujeres novelistas y textos comentados de literatura universal de Raquel Conde Peñalosa.

Raquel Conde Peñalosa, doctora en Filología Hispánica y una las mayores especialistas mundiales en literatura femenina, ha presentado en Vigo, en la Librería Versus -posiblemente el espacio de libros más bonito de nuestra ciudad, gracias Sabela, por tu extraordinaria acogida- sus obras. 

Mujeres novelistas y textos de la literatura universal, un estudio profundo que revela el desconocimiento de las autoras internacionales en la educación. No se puede decir nada más relevante que lo comentado por una profesora asistente al acto: Ya era hora. He estado toda la vida esperando que saliese un libro como este de Raquel, en el que se recogieran las voces por lo menos de alguna de las escritoras. Me voy a jubilar muy pronto y por fin puedo ver que se ha hecho algo de justicia y el libro que yo esperaba ya está hecho. 

Raquel seguro que guardará en su memoria estas palabras; este es uno de estos grandiosos pequeños detalles de los que se nutren nuestras investigadoras, nuestras escritoras, nuestras mujeres creadoras. Aquí nos dejó Raquel este hermosísimo y relevante trabajo de investigación, recopilacion y crítica literaria. Ella también estaba harta de la extirpación de la mujer en los libros de texto, en las monografías, enciclopedias y en resumidas cuentas, en el canon, ese indispensable depósito de cultura que es imprescindible no sólo para pasar pruebas y exámenes, sino para encontrarse a gusto en la vida. 

 Yo imaginaba que su "Novela femenina de posguerra 1940-1960", siendo monumental, era algo más que una tesis. Raquel me lo confirma. Empezó en segundo de carrera a preguntarse lo que todas nosotras...¿por qué no estamos en los libros de texto?...y empezó a indagar y apuntar nombres, que sólo eran referencias sumarísimas en publicaciones periódicas; y así siguió hasta juntar en su espléndido catálogo, docenas de autoras y obras que completan una literatura -de posguerra en este caso, que ya cansada de caminar años sobre un pie, pedía a gritos la restitución de su cuerpo amputado. El panorama litererario se engrandece y junto a las ya conocidas Rosa Chacel, Ana M. Matute, Carmen Martín Gaite, Elena Quiroga, Laforet, Concha Espina, etc., aparecen nombres que se intuyen tan interesantes como impostergables. Dolores Galvarriato, Elisabeth Mulder, Carmen de Icaza, Carmen Kurtz, Paulina Crusat, María Luz Morales, Eugenia Serrano, Mercedes Ballesteros, Susana March, etc. ¿por dónde empezar a leer a estas flamantes desconocidas que nos devuelven la claridad de un empejo siempre opaco por la monocromía de un gris tirando a negro? Son no sólo más ojos que vieron una misma realidad, en este caso la tristeza de la España de posguerra, son otros ojos y por tanto se completan perspectivas difusas, pensamientos e impresiones, preocupaciones y modos de vivir que pensamos eran únicamente los que aparecen en los libros de texto, los de ellos. De lo que Raquel cuenta, me interesa mucho su explicación de por qué estas obras se nos hacen lecturas tan difíciles. Cuando leemos a nuestras escritoras parece como si no llegáramos a entenderlas del todo. Es cierto, sé que practicaron la elipsis hasta extremos sorprendentes, pero aún así, qué tono tan extraño a veces, y qué personajes tan peripatéticos corren por esas páginas. Raquel no tiene duda sobre esto, nos advierte que nadie nos ha explicado jamás esta literatura. Al no existir en los libros de texto, nunca se han leído estas obras y por tanto estamos frente a formas y calidades literarias inexploradas. Trato de coger el hilo por su parte libre de nudos, por donde no quema el sentimiento de exclusión y veo un horizonte de aventura, y entonces decido quedarme y os invito a entrar por esta puerta grande. Leer a estas magníficas es otra dimensión. Cuenta nueva no lo sé, pero un borrón tiene que hacerse por algún sitio para dejar espacio. Y aire. Nadie encuentra explicación en la persistente exclusión de la literatura escrita por mujeres en nuestros programas educativos. Nadie entiende por que nunca en el examen de selectividad se incorpora un texto de una autora, por lo menos en nuestra comunidad autónoma. Todas las profesoras se mostraban perplejas ante esta infame exclusión ya totalmente anacrónica y fuera de lugar en unos tiempos en que se presume de igualdad por lo menos en el respeto a las obras de creación, independientemente del sexo de su autor o autora. Rosa Montero hablaba este fin de semana de lo difícil que tiene la vida la persona que se dedica a la creación artística, pues está sometido al juicio colectivo a su obra, que siempre es inexplicable...pues imagínense ustedes cómo de imposible lo tenían las que ni siquiera pudieron contar con este juicio por quedar fuera de lo público y de lo publicado. Gracias Raquel, por tu importantísimo trabajo, tantas y tantas horas rescatando obras y autoras serán seguramente pagadas con algún giro insólito de una rueda que parecía encallada para siempre. Suerte con tus próximos trabajos y gracias por venir a vernos y traernos tu obra.

martes, febrero 05, 2019

Debatiendo a Piketty. Una interpretación feminista del capitalismo patrimonial, Heather Boushey.




Unha intepretación feminista do capitalismo patrimonial. Heather Boushey.

Heather Boushey é a Directora Executiva e Economista en Xefe do Centro para o Crecemento Equitativo de Washington e coeditora dun volumen de 22 ensaios sobre cómo integrar a desigualdade no pensamento económico, "Despois de Piketty: A Axenda para a Economía e a Desigualdade". A súa investigación céntrase sobre a desigualdade económica e as políticas públicas, específicamente o emprego, a política social e o benestar económico familiar, e seu derradeiro libro é " Finding Time: The Economics of Work-Life Conflict " de Harvard University Press. The New York Times ten afirmado que Boushey é unha das "voces máis vibrantes neste campo" e Politico nomeounea dúas veces como unha das 50 principales "pensadoras, facedoras e visionarias que están transformando a política estadounidense". Boushey escribe regularmente para os medios de comunicación populares, incluindo " The Room of Debate" de The New York Times , "The Atlantic , and Democracy" ;   aparece regularmente nas cadenas de televisión Bloomberg, MSNBC, CNBC e PBS. Anteriormente, foi economista xefe do equipo de transición de Hillary Clinton, e como economista para o Center for American Progress, o Comité Económico Conxunto do Congreso dos EE. UU., o Center for Economic and Policy Research e o Economic Policy Institute. Forma parte da xunta directiva dp Opportunity Institute e é editora asociada de Feminist Economics . Recibiu o seu doctorado en economía na New School for Social Research e a súa licenciatura de Hampshire College [1]


O Capital no século XXI, de Piketty tense convertido hai tempo nun fenómeno editorial incuestionable. Que esto ocurra cun tratado académico de economía é, non cabe dúbida, síntoma de que a economía constitúe unha preocupación de primeira orde na actualidade. Ata certo punto esto é consecuencia, como é lóxico, da inquietude no ámbito académico e da inseguridade da cidadanía perante as incertezas que se derivan da grande recesión económica.

Dado que o fenómeno Piketty  tenta ser un texto que explicativo do estado do mundo, e non só da economía -de non ser así non se entendería tal éxito- temos que prestar moita atención ao seu contido, e dende logo situármonos no punto de escepticismo que toda predición dende este ámbito debe suscitar. Non creo que debamos axeonllarnos ante a contundencia con que nos falan as e os economistas. É certo que o enorme aparello científico co que se constrúe a teoría económica fai que estes tratados nos asoballen con gráficos e estatísticas. Ádoitan construír con eles modelos nos que semella que só a posteriori queren encaixar unha realidade que siempre é máis complexa e con variables que, ou ben non se teñen en conta porque non son doadamente cuantificables e polo tanto susceptibles dun tratamento metodolóxico convencional ou simplemente se ignoran por factores ou causas tan diferentes como unha moda determinada nunha área de investigación ou un xeito de ollar a realidade puramente convencional que non ten en conta determinados aspectos porque simplemente non interesan ou non se coñece a forza que poideran ter na configuración da nosa sociedade e da nosa economía. Fronte ao canon no económico, están as voces que dende a rigorosidade e a crítica nos obrigan a cuestionarnos os dogmas cos que aparentemente temos a obriga de construir a nosa visión, económica, neste caso, da realidade.  Refírome a tratados tamén moi intrincados ás veces pero ben interesantes polo que tieñen de desmitificadores como a Economía enmascarada de Steve Keen.

O Capital no século lo XXI de Piketty, ten sido xa moi sometido a crítica, dende logo, pero dende a perspectiva de xénero non hai, no noso contexto académico, moitos materiais para este debate en particular. Por iso é especialmente relevante Debatindo a Piketty, especialmente a ollada de Heather Boushey, unha economista moi descoñecida aínda no noso país por non estar traducida, aínda que leva ya moito tempo investigando sobre temas de desigualdade no traballo e sobre conciliación familiar.
 
No seu capítulo de Debatindo a Piketty preséntanos, en poucas páxinas, unha análise das tesis deste economista dende un punto de vista completamente novedoso, aínda que sempre dende unha clara intención de complementariedade ás ideas do economista galo. O novedoso da súa análise é que a autora observa a realidade económica dende unha perspectiva similar á de Piketty aceptando algunhas das súas premisas, como a existencia dun estado de desigualdade económica e unha interpretación orixinal sobre o mesmo atribuíndoo a un posible retorno a un sistema de “capitalismo patrimonial”, pero engadíndolle a nosa economista aspectos que, ao seu xuizo, lle faltan precisamente a Piketty por obviar enfoques e datos que tradicionalmente non se teñen en conta na elaboración dos discursos económicos canónicos. Tamén é novedoso por incorporar un punto de vista de xénero dado que existen evidencias, como o feito de que mailia as mulleres, non computar no PIB, sí que contan para a econonomía; de feito contan tanto que as consecuencias, tanto de aplicarlles un réxime particular e diferente no ámbito económico como o de promover políticas de igualdade, son directamente responsables do crecemento ou do decrecemento económico.

A tese central de  O Capital no século XXI de Piketty, é que estamos a vivir unha volta ao “capitalismo patrimonial”, o que significa que o crecemento económico semella depender outra vez das rendas do capital máis que das do traballo. Sen dúbida é esta unha declaración importante e a debater, porque de ser verificada significaría unha regresión a modelos económicos propios do século XIX e que xa dabamos por superados. De dar por certa esta hipótese, ou para demostrala, teríamos que atender á institución que fai posible esta acumulación do capital, é dicir, ao réxime das herdanzas. A proposta de Piketty é, dende logo, desacougante e contén, ademáis, unha advertencia que considero moi productiva na orde da investigación económica, porque reflicte que “a distribución do patrimonio sempre ten sido profundamente política e non pode reducirse a un puro mecanismo económico”. Nesta sentenza contense, non sei se ao seu pesar, unha invitación a dubidar de toda unha serie de tratados de economía que se teñen artellado casi exclusivamente en base a modelos apriorísticos sen ter en conta outras realidades, cicais a realidade mesma. Na obra de Piketty hai unha ¿disimulada? proposta para que pensemos a economía dende unha óptica diferente, incorporando o papel das instituciones e da política, é dicir, os xeitos nos que nos organizamos como colectividade, como sociedade, e a súa incidencia no crecemento. Boushey acepta o reto, dende logo, ofrecento unha análise sumamente interesante e complexa que paga a pena descubrir porque non só somete a crítica a metodoloxía e as conclusións de Piketty, senon que fai un percorrido pola teoría económica para incorporar o punto de vista feminista, amosando unha visión do futuro que pode agardar ás mulleres.

Boushey analiza a versión neoclásica da economía, optimista por natureza, e a súa posible repercusión nas mulleres. Neste sentido convídanos a repensar as sucesivas teses que dende Kunzets a Chang-Tai-Hsieh teñen insistido tanto en que o crecemento sempre, como se foxe maxia, ten como consecuencia a reducción da desigualdade. Boushey convence porque a súa crítica constrúese conxugando, ou mellor dito, compaxinando, as afirmacións teóricas orixinais da economía canónica, someténdoas a debate, con datos reais que deberían sustentalas.

Por exemplo, no que atinxe á curva do crecemento de Kunzets, Boushey lémbranos que foi o mesmo autor da teoría o que recoñeceu que o seu modelo estaba máis fundamentado en “ilusións” que en datos empíricos. No modelo neoclásico todos semellan coincidir en que nunha economía na que o capital humano (a preparación, a aptitude, a habilidade das persoas que traballan) é o que conta, nunca se xustifica o coste de desperdiciar talento con políticas pouco sensibles ao fomento da igualdade.  Con esta premisa, a clase política tería na súa man reducir a pobreza, decidíndose a incluir no sistema económico a todas a persoas que teñen sido tradicionalmente excluidas por razón de xénero ou raza. Esta previsión de Boushey, aínda que dunha lóxica aparentemente incontestable, bátese precisamente nos nosos días coas políticas en boga de retroceso en materia de igualdade.

Habería que preguntarse e reflexionar moito sobre este feito; sobre si realmente é o factor humano (a habilidade das e dos traballadores) o que está actuando como estímulo ou motor de crecemento, nun momento coma o noso no que tanto homes como mulleres teñen unha preparación moi superior ás esixencias do mercado laboral e que ademáis ou ben están no paro ou traballando en postos moi por debaixo da súa capacitación profesional.

Na ollada pesimista que nos presenta Boushey a escasa confianza que ofrece o crecemento como factor de inclusión é cicais onde reside o maior interese do texto. Aquí Boushey armoniza as teses de Piketty coas do feminismo ao resaltar as metodoloxías que comparten (preminencia dos datos, avaliación dos mesmos e incorporación das instituciones sociais como actores económicos) pero sobre todo interésanos porque sinala algunas das estridencias daquelas teses, principalmente as derivadas das contradicións que supoñen o empeño de Piketty por rachar coas teorías económicas modernas  e a súa simultánea incapacidade para crebar os  modelos estándares que precisamente é o que critica. A partir desta lagoa Boushey incorpora a teoría feminista porque é precisamente empregando esta metodoloxía cando realmente se cuestiona o modelo clásico e canónico ao incorporar variables, datos e perspectivas novedosas. O feminismo económico, efectivamente, xa tiña recoñecido a importancia das ciencias sociais e das estructuras de poder nos resultados económicos. O feminismo económico tamén tiña xa feito unha crítica á metodoloxía do uso dos datos nas investigación económicas, cunha crítica das fontes moi relevante, porque tiña sinalado que a unidade fiscal tomada, a unidade familiar, non era axustado, por non ofrecer datos desagregados que permitisen un estudo de calidade de determinadas institucións ou de factores tan relevantes como a importancia da raza ou o xénero na economía.

Por otra banda, Boushey critícalle a Piketty que cando fala de capitalismo patrimonial está comentendo un erro de base, porque o emprego deste sintagma non é neutro ao referirse espefícamente ao estudos das herdanzas a través dos pais, o que deixa fóra a posibilidade de observación da muller no estudo desta institución imprescindible na hora de abordar unha investigación rigorosa sobre o capitalismo patrimonial.

Boushey, a partir de aquí, expón un contrafactual do libro de Piketty, porque refire os resultados aos que Piketty chegaría no caso de ter empregado una ollada de xénero no seu estudo. Boushey incorpora argumentos e perspectivas a unha investigación coa que comparte moitos argumentos pero que que contén elementos que a limitan na súa capacidade de comprensión da situación económica do mundo actual, que é, en definitiva, o obxectivo de Piketty.  ¿Cal son estes elementos ou as súas fallas no Capital no século XXI

En primeiro lugar e cicais o máis relevante son os datos. Piketty emprega estatísticas tributarias, pero unha vez máis e igual que fixo co PIB, esta fonte non abonda porque para coñecer a evolución do proceso de transmisión de herdanzas é imprescindible ter en conta o proceso de incorporación da muller ao traballo ou o emparellamento selectivo como mecanismo de movilidade social. Unha vez máis a crítica a Piketty o déficit do propio obxectivo que é a incidencia das institucións sociais, económicas ou culturais que marcan o matrimonio, as relacións de xénero ou a familia como aspectos que determinan completamente o réxime das herdanzas.  Boushey descobre con sorpresa este déficit para interpretar o contexto na obra de Piketty cando precisamente é o autor o que incorpora datos directamente collidos de fontes literarias que falan precisamente da importancia das estratexias matrimoniaies e do papel da muller en relación coa economía no século XIX. 

Boushey pregúntase polas estratexias actuáis no ámbito da movilidade social e do matrimonio como dinámicas que non veñen reflectidas nas estatísticas pero que se manteñen como unha vía para reducir a desigualdade. Fálanos doutros datos, doutras medidas e constrúe hipótesis que deixan espazo para interpretaciones abertas, interesantes e complexas, que, dende logo, ofrencen unha lectura moito menos ríxida na que todos e todas podemos implicarnos e tirar as nosas propias conclusións. Non hai sentenzas nin fórmulas que pechen previsións de futuro, e, neste sentido, a economista norteamericana apunta a que a situación da muller é un dilema que pode resolverse en direccións moi variadas; pode ser que o crecemento económico empurre a unha necesaria igualdade, digamos que por imperativo de eficiencia do sistema, pero tamén podemos crer que as elites, aínda maioritariamente masculinas, empreguen o seu poder para intervir no proceso de transmisión de herdanzas distópico que conduza irremesiblemente a un retorno ao patriarcado decimonónico. Estas mesmas cuestión son as que plantexan hoxe investigadoras como Mercedes d´Alessandro. Dende logo, incorporar a perspectia de xénero é abrir unha porta á interacción con outros aspectos que hai que ter en conta na análise do sistema económico capitalista no que vivimos.

martes, enero 29, 2019

No cuela, Juan Luis.


    Querido Juan Luis, te sobran creo que mil y pico caracteres, "patria" es lo que todas entendemos por "patria", y no digo yo que tengamos que matar a todos los padres, pero esto que tú dices parece como un desahogo personal que tendría mejor acomodo en otro diario, quizá el personal, porque no aportas nada más que una reivindicación emocional que nada tiene que ver con lo razonable, creo. Reivindicar el patriotismo como signo de solidaridad suena raro y un poco vergonzoso en este país tuyo. La etimología cuenta, mal que nos pese, a veces.Algunas palabras hay que limpiarlas antes de dejarlas otra vez sueltas y desmelenadas; creo que Victor Kemplerer dedico miles de páginas precisamente a ver cómo se hace esto, porque hay países muy de nuestro entorno en los que fueron más que palabras las que perdieron la cabeza, fueron sintagmas, subordinadas enteras, tonos, grafías, sonidos, tipografías...pero ahí estuvieron limpiando y fijando y dando esplendor...y pudieron volver a hacer poesía. Un saludo cordial. 

jueves, diciembre 13, 2018

Homenaje a Rosa Chacel. 120 años de su nacimiento.

Retrato de Alejandro Cabeza 

A María Jesús Fariña, por su confianza.Gracias.

Este año se cumple –no puedo decir que se esté celebrando- el 120 aniversario del nacimiento de Rosa Chacel. Ya no constituye ninguna novedad el hecho de que pase totalmente desapercibido. Podríamos detenernos a analizar las causas de este deliberado y persistente olvido, pero sería vano; todo se reduce a lo mismo, a la decepcionante evidencia, de nuevo, de tener que reconocer que Chacel tuvo muy mala suerte con su lugar de nacimiento. No hay que empeñarse en seguir transitando por caminos imposibles.

Concentrémonos en los tan escasos como valiosos recuerdos que de Rosa aparecen milagrosa e inesperadamente, en nuestro entorno.  El más reciente,  el de Luis Antonio de Villena en sus deliciosos dorados días de sol y noche. Leerte, Luis, fue un desternillante y placentero viaje al futuro poniendo rumbo al pasado, así es de confuso este paisaje nuestro. Me hice con el libro de Villena por la única razón de que sabía que hablaría de Rosa, pero es justo reconocer que nuevamente los caminos chacelianos conducen siempre a parajes extraordinarios donde hay alimento espiritual para una buena temporada. Villena, con una generosidad quizás desprevenida por la contundencia del tiempo pasado, nos ofrece un retrato hilarante y valioso de aquella transición de la que tanto nos queda por despejar. Luis nos recuerda a Rosa, y los recuerdos que comparte de aquella amistad son un premio para las que buscamos cualquier pista que nos reconecte con esta magnífica de nuestro pensamiento y literatura.  Nos la describe Luis en su ambiente, con una fidelidad y simpatía que sin duda la haría muy feliz. Dice Luis que la echa de menos. Y nosotras Luis, las que sólo hemos podido leerla y no disfrutarla en vida. De alguna forma, sus seguidoras estamos solas aunque tengamos una obra densísima que nos entretendrá durante años.  Si me pidieran que definiera a Chacel con una sola palabra no lo tendría difícil. Sería insobornabilidad. No dudó nunca de su capacidad y aunque la vida la sometió a las durísimas pruebas de todos los exilios posibles – político, económico, de género- siempre se mostró inquebrantable en sus juicios, aunque sabía mejor que nadie de la enorme incomprensión a la que se enfrentaban sus contundentes declaraciones. Hay cientos de ellas. Todas deliciosamente, rabiosamente irresistibles. Dicen que estos excesos la perjudicaron, que la mantuvieron en un segundo plano siempre, porque la corrección no era lo suyo. Qué despropósito. Ella conocía bien lo que era la corrección. Era precisamente este aspecto aplicado al lenguaje, ese extraordinario oficio del que se vanagloriaba, lo que la mantenía en la cima. Eso se paga con episodios tan sórdidos como el que protagonizara Umbral y tantos otros a los que interesaba justamente lo contrario que a ella: que se hablase de sus libros. Entiéndase esto. Rosa hubiera sido inmensamente feliz de haber tenido mayor reconocimiento, pero no estuvo dispuesta en ningún momento es rebajar el nivel de su pensamiento a costa de la difusión de su obra. Alberto Porlan, gran amigo suyo y al que debemos la mejor entrevista que se le haya hecho, me aseguraba hace poco en respuesta a mi desolación por su desconocimiento, Rosa nunca será muy leída, pero siempre será célebre. No se puede decir más con menos palabras. En esta afirmación tenemos el “intríngulis” además, que nos ayuda a entender mejor esas cosas del canon literario. Nadie podrá ningunearla, aunque no la nombren, aunque no la reediten, aunque no celebren sus aniversarios y no se lleven sus obras a las aulas ni a las pantallas. Sus textos están ahí y siempre habrá lectoras y estudiosas que sabrán que es una cumbre imposible de cuestionar. Esas declaraciones siempre polémicas de Chacel se me antojan piedras lanzadas al mar de la filosofía, la literatura y el modo de vida de su época y de la nuestra. Piedras que hicieron saltar por los aires simplezas, convencionalismos y comportamientos acomodaticios o falsas progresías. Recuerden aquello de que “la literatura femenina es una estupidez, que es de lo más recordado de sus declaraciones. Como si pudiera tomarse como una ofensa al feminismo. ¿acaso no es una falacia hablar de literatura femenina? ¿es que alguien en su sano juicio se refiere a la literatura en general como literatura masculina por ser mayoritariamente hombres los que conforman el canon? ¿es que alguien duda de que hablar de literatura de mujeres o para mujeres las sepulta en un margen seguro y diferenciador por un absurdo empeño en hacer de una desigualdad una bandera? ¿es que no es ella misma y la extraordinaria pléyade de mujeres que en su dificilísima época nos dejaron grandes obras la muestra de la perfecta igualdad de la capacidad creativa de las personas? A mi esta evidencia a punto está de demostrarme lo contrario, la enorme capacidad creativa de las mujeres, puesto que la existencia misma de las propuestas chacelianas son la constatación de una capacidad extraordinaria para anticipar géneros, modas, ideas. A saber lo que hubieran hecho estas magníficas de haber tenido una habitación propia para hacer su obra y unos chelinesm como nos recuerda Woolf, para intentar sacarla adelante. Me siento obligada a recomendar siempre la lectura de las obras de Rosa Chacel porque intuyo que será un descubrimiento tan placentero para tanta gente como lo fue para mi cuando, ¡que tarde! acometí su lectura. Me invitaron un día a elegir una autora y hablar de su obra. Acepté el compromiso y cuando busqué en el catálogo que me ofrecieron quise elegir lo fácil. Y caí en la trampa, toda una suerte. Apareció Rosa. Memorias de Leticia Valle por su aceptable extensión quizá por el propio título me pareció empresa fácil. No sabía que había entrado en una literatura en la que me quedaría años. Las poco más de cien páginas de esta novela me atraparon ya para siempre. Cuántas novedades en este pequeño texto. Lolita de Nabokov empequeñece, no por su inferioridad. No es eso. Empequeñece por la transcendencia que se otorgó a esa obra por su originalidad. En España ¿cuantos sabemos que antes que la canónica Lolita teníamos una novela que incorporaba el tema del juego de la seducción entre una niña y un adulto? Y desde un ángulo ciertamente más complejo y desde luego mucho más relacionado con lo nuestro. En MLV están el deseo, si, pero también la relación entre personas de diferente estatus, diferente sexo, diferente edad y está la historia de España y la voz narradora femenina apropiándose sutilmente del discurso y con una voluntad de hierro. Cuánta crítica vertida para dilucidar quién seduce a quien, si la niña, si el hombre maduro, cuando lo que está claro es que es la palabra la seductora. Y todo con el misterio necesario para que pueda leerse como una historia misteriosa y por tanto atractiva para los que sólo busquen el mero entretenimiento. Pero MLV no trinfó, no arrasó como debía. Porque como toda la obra de Chacel son cartas que a nuestro país han llegado con décadas de retraso. Y aún así ¡qué novedoso es todo lo que propone! Es como si Rosa escribiese sus obras sabiendo que se leerían muy muy tarde. Ella lo intuía todo, seguramente esto también lo adivinó. Después de MLV emprendí la lectura de Teresa. Una biografía encargada por Ortega y Gasset de Teresa Mancha, la amante de Espronceda a la que ella dio vida propia, literalmente además, puesto que se desconocía todo absolutamente de esta persona por haber quedado sepultada en el mito de la mujer fatal que echó a perder la vida del gran poeta patrio. Léanla, y prueben luego a leer el Canto a Teresa. La vista se les nublará pero se despejarán dudas intemporales que se les antojaban irresolubles. De Estación. Ida y Vuelta decir que es una constatación, quizá la única de la lectura más temprana de Joyce en España y de su magistral interpretación. Bueno, eso y que ahí están las propuestas que luego se atribuyero a lo que se llamó el Nouveau Roman. Ahí es nada. Cuando hablo de Chacel no puedo omitir el nombre de Juan Pedro Quiñonero y la deuda eterna que en España contrajo con él, pues fue uno de los introductores de su obra en España. No olvido, por supuesto a Ana María Moix, que tuvo la suerte de contactar con Chacel después de leer Teresa casi por milagro y quedar atrapada en sus páginas. Ana María inició con Chacel una correspondencia que conforma una obra literaria en sí misma de primerísima calidad. Pero Rosa disfrutó de la amistad de muchísimas personas interesantes en su vida y mucho me temo que esta correspondencia tiene la misma calidad y por tanto la misma urgencia para su publicación. Una gran parte de estas cartas fueron destruidas por nuestra autora, para “evitar a los husmeadores de vidas ajenas”, dijo. Pero en la Fundación Jorge Guillén (me pregunto por qué en Valladolid, su tierra natal no disponen de una institución propia para su insigne escritora) descansan aún cantidad de cartas que ya no pueden seguir durmiendo el sueño de los justos. De su gran obra La Sinrazón, no hay sitio para hablar, porque se trata de una obra mayor que no puede ser descrita en un párrafo. Digamos sólo que es la puesta por extenso de aquel proyecto joyciano de Estación. Ida y Vuelta. Ahí está la conciencia realmente puesta en pie de un personaje que explica y se autoexplica invitándonos a habitar esa torre donde el pensador, la escritora desarrolla a paso lento pero contundente una explicación ….del mundo. Pero también hay poesía. Los sonetos chacelianos son puro misterio a la par que una arquitectura perfecta. Valle Inclán opinó sobre su trabajo poético: “Rosa, tus versos son demasiado perfectos. Por ese camino no llegarás a ninguna parte”. No es tan ambiguo como parece nuestro gallego universal. Piénsenlo tras su lectura. Los cuentos, los relatos, su narrativa breve son un concentrado tal de misterio e inteligencia que invitan a su memorización, a su interpretación. Me gusta leerlos en voz alta, quizá porque al sentirme acompañada por mi propia voz me sustraigo un poco a la enajenación que provocan la belleza de sus propuestas. En cada frase me pregunto ¿pero de qué me está hablando aquí? ¿es esto? Sí, es esto. Es este tema, es esta sensación innombrable que yo he tenido a veces. En sueños y también en momentos de profunda reflexión. Y si habéis leído más obra uniréis los puntos, como en el juego infantil,  y entonces emergerá una imagen, una de esas imágenes en movimiento que extasiaban a la Rosa más cinéfila, y por ahí entráis a otra puerta, que sólo será otra parte de la mise en abyme que es toda su obra. Bienvenidos a la obra chaceliana. Bienaventurados los lectores que no se dejan amendrentar por lo “muy” intelectual· (en mala hora Aranguren aplicaste tan mal el adverbio. Claro que a contestarte dedicó Rosa deliciosas páginas también). 

martes, diciembre 11, 2018

Cuánta, cuánta historia. Atocha y la desmemoria.

El chico con cara de ángel que ven en la foto es el asesino de los abogados laboralistas de Atocha de cuya detención, cuarenta años después de aquella matanza, se hacen eco estos días algunos medios de comunicación. Las personas que hemos vivido aquellos sucesos siendo muy jóvenes, sufrimos casi la misma sensación de confusión y extrañeza ante unos hechos que se nos antojan de una barbarie tan desmedida como el silencio y falta de explicación que los rodea. En aquellos tiempos la falta de años y de libertades de nuestros mayores no permitían entender ni inocular casi una idea de verdad y justicia por la que transitar con una seguridad mínima en la senda de la democracia que se avecinaba. Hoy, la persistencia del olvido y la extrañeza ante desenlaces tan tardíos, sólo pueden causar sensaciones también parecidas a aquellas en blanco y negro. No es nada tranquilizador percibir que el ambiente no se haya ventilado convenientemente con un debates rigurosos, pausados y definitovos sobre estos temas. Que la democracia no está conosolidada es algo de lo que no se quiere ni oír hablar, pero ese silencio sólo puede servir para seguir caminando con el paso inseguro del que tiene que acudir todos los días a un examen para el que no se ha preparado suficientemente. Ver a uno de los asesinos de los abogados laboralistas de CC.OO. al lado de Blas Piñar, aquel siniestro  personaje que campeó libremente por los iniciáticos años de la democracia, no es cosa baladí. Tampoco lo es tener que asistir a la resistencia a hablar con normalidad de un pasado histórico tan vergonzoso como dañino para la salud de nuestra convivencia. Faltan datos por todas partes, se mire por donde se mire, se lea por donde se lea y se investigue por donde se nos deje (a estas alturas gran parte de los datos han desaparecido de nuestros expurgados archivos). Falta muchísima investigación, pero afortunadamente hay algunos trabajos interesantes. Menos mal que había periodistas en aquellos tiempos como la gran Rosa Montero que se jugaron la pluma en reportajes que asentaron verdades por hacerlo nengro sobre blanco en la letra impresa de la prensa, quién lo diría, mucho más durareda como testimonio histórico que los solemnes documentos que tenían que haberse conservado en los archivos de nuestras instituciones.  Esta recopilación de recursos que presentamos aquí sólo pretende ser un acercamiento a una labor de investigación que se nos antoja muy escueta. Es un pobre homenaje a aquel magnicidio que sólo entendemos, desgraciadamente entre líneas. A veces, sólo desde la ficción nos damos una idea de dónde puede estar escondida la verdad, ya que el silencio impone siempre duras condiciones a los medios de informaicón. Para saber de la guerra fría y las complejas redes de violencia que desembocaron en acciones como esta matanza es muy clarificador leer, por ejemplo, Operación Dulce de I. McIwan. Seguramente Bejanmín Prado, también lo consigue con su Operación Gladio. La guerra fría es un fenómeno que en España permanece muy poco estudiado también, ahora se entiende por qué. La transición sólo fue pacífica a costa de demasiado silencio, ese fue el precio, Pero para que no se enreden los brazos de la hidra habrá que contar los brazos y cortarlos con la rigurosa serenidad de la valentía de la palabra.
     Blas Piñar y Carlos García Juliá. Fotografía © Diario 16     Blog de Roberto Cerecedo
















BLOGS

LIBROS

Ruiz-Huerta Carbonell, AlejandroLa memoria incómoda, Los abogados de Atocha. PDF

Reverte, Jorge M., Martínez Reverte, Isabel. La matanza de Atocha.

PELÍCULAS: J. Bardem. 7 Días de Enero., 1977Reseña 



AUDIOS: Documentos RNE-El atentado de los abogados de Atocha emitido el 21 de enero de 2017.  DESCARGA EL AUDIO

NOVELAS: Atocha 1977. Silvestre García. Reseña.

TESIS DOCTORALES:  Gallego López, ManuelLa dinamización de la Transición política española a través del asesinato de los abogados de Atocha . 2016. Universidad Nacional de Educación a Distancia. Tesis publicada a texto completo en el Repositorio Institucional de la UNED. PDF


TRABAJO FIN DE GRADO: Guilló Ruiz, Juan Carlos. Violencia política y opinión pública en la transición: el caso de la "matanza de Atocha". PDF

RESUMEN El presente estudio pretende aportar una nueva visión sobre la transición española y la violencia política desencadenada durante ese período. Se centra en el atentado a los abogados de Atocha y la transmisión y construcción del suceso a la opinión pública desde tres medios de prensa: ABC, El País y La Vanguardia, con el fin de analizar, por un lado, las diferencias en el tratamiento y difusión de la información, y por otro, conocer el contexto político y social del período, y cuestionar, o al menos matizar, determinados mitos o visiones poco realistas que se tienen en la actualidad sobre ese período. Para ello se emplearán fuentes bibliográficas a fin de reconstruir el contexto político y social, y proporcionar un marco teórico en el que insertar posteriormente las conclusiones derivadas del análisis del tratamiento de las fuentes primarias. Palabras clave: transición; violencia política; prensa; Matanza de Atocha. Fuente: Localizado a través del Buscador de Repositorios RECOLECTA.

ARTÍCULOS 

Martínez Reverte, I. Fué un fusilamiento en toda regla. El siglo de Europa, núm.1143, pp.50-52.


Cinco muertos y cuatro heridos muy graves fue el balance del atentado terrorista contra un despacho de abogados laboralistas en el número 55 de la calle Atocha de Madrid, el 24 de enero de 1977, perpetrado por un comando de extrema derecha. Los hermanos Jorge e Isabel Martínez Reverte recrean lo que sucedió en La matanza de Atocha. El asesinato de los abogados laboralistas que conmocionó a la España de la Transición (La Esfera de los Libros). El abogado José María Mohedano facilitó una copia del sumario del proceso a Jorge. En medio del trabajo de investigación y escritura, éste sufrió un ictus y su hermana se sumó al proyecto. Isabel, periodista que ha desarrollado su carrera profesional en los Servicios Informativos de Televisión Española, destaca que aquello fue una ejecución y que la democracia era imparable. TEXTO COMPLETO


Guilló Ruiz, Juan. Violencia política y opinión pública en la transición: el caso de la "matanza de Atocha". Convergencia y transversalidad en humanidades. Actas de las VII Jornadas de Investigación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante. 2018, pp. 281-286. TEXTO COMPLETO.

Resumen. El presente estudio pretende aportar una nueva visión sobre la transición española y la violencia política desencadenada durante ese período. Se centra en el atentado a los abogados de Atocha y la transmisión y construcción del suceso a la opinión pública desde tres medios de prensa: ABC, El País y La Vanguardia, con el fin de analizar, por un lado, las diferencias en el tratamiento y difusión de la información, y por otro, conocer el contexto político y social del período, y cuestionar, o al menos matizar, determinados mitos o visiones poco realistas que se tienen en la actualidad sobre ese período. Para ello se emplearán fuentes bibliográficas a fin de reconstruir el contexto político y social, y proporcionar un marco teórico en el que insertar posteriormente las conclusiones derivadas del análisis del tratamiento de las fuentes primarias




Cavazzino, Valeria. La matanza de Atocha: el relato de un crimen entre periodismo y novela negra. Estudios sobre el mensaje periodístico, 2018, núm.24, pp. 105-120. TEXTO COMPLETO.

Resumen. En este estudio se quiere explorar la presencia de los elementos constitutivos del género negro en los textos que no pueden considerarse puramente literarios. El interés por esa tipología de escritos “híbridos”, que combinan las técnicas y las formas narrativas con los procedimientos más bien utilizados por el ámbito periodístico, se ha enfocado en el estudio de una serie de reportajes publicados por Rosa Montero en El País sobre el atentado de Atocha, ocurrido en 1977. Contribuye a la peculiaridad de los textos estudiados, la publicación del último capítulo de dicha serie de trabajos periodísticos, veintisiete años después de la aparición de las primeras tres partes. Se intentará, por lo tanto, demostrar como este aspecto aparentemente relacionado con la dimensión extratextual, afecte, más bien, a la naturaleza intrínseca de los textos mismos, contribuyendo a la elaboración del estudio, centrado en los puntos de contacto entre las modalidades expositivas y creativas propias de la literatura en su encuentro con las constitutivas del lenguaje periodístico.

Glover, Helen. Atentado de Atocha: 25 años en el recuerdo. Iuris: Actualidad y práctica del derecho, 2002, núm. 59, pp.20-26.

Matanza de Atocha. El crimen que acleró la Transición. Cambio 16, núm. 1574, 2002, pp. 70-71

Cabreja de las Heras. La matanza de Atocha y la Semana Negra de la transición española. Historia del PCE: I Congreso, 1920-1977. Vol.2, 2007. pp. 399-412.


FUENTES PARA EL ESTUDIO DEL ATENTADO DE ATOCHA









REBIUN: Catálogo colectivo de las Bibliotecas Universitarias Españolas.