
[Foto vía Iniciarte]
Hai un pueblo en nuestra tierra que huele a Chanel y en el que los no vecinos bajan a comprar el pan disfrazados de ejecutivos. Se puede pasar un buen rato mirando al monstruo de la especulación devorando los pocos metros cuadrados que van quedando para conformar esa milla de oro de la que no disfrutan los que abastecen diariamente a los cocederos de marisco. A pesar de que no soporto el desagradable olor que resulta de la mezcla de esos carísimos perfumes de los esporádicos visitantes con el salado aroma del mar que viene a buscar lo que es suyo, suelo disfrutar caminando por el paseo más glamuroso del frikismo de clase alta/altísima e me veo como un Malinoswki contemporáneo en busca de una explicación para esta tribu posmoderna que posa las veinticuatro horas de cada día del año hasta llegar a la apoteosis del verano. En la iglesia del pueblo (uno de los escasísimos edificios antiguos que sobrevivió a la voracidad de la mafia del ladrillo) encontramos este simpático cartel. Menos mal que en el centro cultural del puerto deportivo de última generación hay un montón de franquicias donde se pude encontrar de todo, fe, fraternidad, ilusión y hasta bocatas y agua. ¡son el demonio estos católicoapostólicoromanos! Para equilibrar un poco tanto horror vacui el grand Paco Leiro dejó en la terraza de este exclusivo centro comercial este Atlante que tan bien refleja la sufrida y azarosa vida de los ilustres inmigrantes de la villa. Con todo, lo peor es la continua llegada de pateras que obligan a asfaltar e rellenar lo que va quedando de ría. Que siniestro se presenta el futuro inmediato! porque...¿acaso la entrepierna de este Leiro no tiene toda la pinta de ser la entrada a un descomunal parque temático que por fin conecte o Silgar con Agrelo?
[Foto vía Iniciarte]
3 comentarios:
http://salvemossanxenxo.blogspot.com/
Xa non ten moito remedio esta vila, porque estás falando de Sanxenxo ¿non?
Fermosa entrada. Teño preparada outra entrada sobre a vila en cuestión.
Grazas por visitar INICIARTE.
Um beijinho fraterno te deixo aqui Ana
paradoxos
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