miércoles, mayo 05, 2010

2666, Roberto Bolaño



Para Elpidia.
La siguiente muerta fue encontrada entre la carretera a Casas Negras y una vaguada sin nombre en donde abundaban matorrales y las flores silvestres. Fue la primera muerta encontrada en marzo de 1996, mes funesto en el que se encontrarían cinco cadáveres más. Entre los seis policías que acudierion al lugar de los hechos estaba Lalo Cura. La muerta tenía diez años aproximadamente. Su estatura era de un metro y veintisiete centímetros. Llevaba zapatillas de plástico transparente, atadas con una hebilla de metal. Tenía el pelo castaño, más claro en la parte que le cubría la frente, como si lo llevara teñido. En el cuerpo se apreciaron ocho heridas de cuchillo, tres a la altura del corazón. Uno de los policías se puso a llorar cuando la vio. Los tipos de la ambulancia bajaron a la vaguada y procedierion a atarla en la camilla, porque el ascenso podía ser accidentado y en un traspié dar con su cuerpito en el suelo. Nadie fue a reclamarla. Según declaró oficialmente la policía, no vivía en Santa Teresa. ¿Qué hacía allí? ¿Cómo había llegado allí? Eso no lo dijeron. Sus datos fueron enviados por fax a varias comisarías del país. De la investigación se encargó el judicial Ángel Fernández y el caso pronto se cerró". (Roberto Bolaño, 2666, p.627)

Creo que el silencio de estos días queda sobradamente justificado. He gozado durante mil y pico páginas de una apnea que me resisto a abandonar. Me fue muy fácil salirme de mi personaje y ser Liz Norton. Disfruté de la agradable sensación de llenarme con su perfume y durante unos días volé entre Madrid, Paris y Londres para visitar a Morini, Espinoza y Pelletier. Cuando estaba a punto de dormirme entre sus sueños me despertó la bofetada del desierto. El sabor de esa mezcla de arena y sangre de mujeres violadas y asesinadas en Santa Teresa me destroza el estómago, pero decido meter la cabeza y me encuentro con la llamada de lo real. 2666, en "la parte de los crímenes" carece deliberadamente de olores. Tampoco hay dolor. La prosa seca y el filo cortante de las palabras que describen el horror me llevó a la consulta de informes policiales, artículos de prensa y blogs sobre las MUERTAS DE JUÁREZ y así, como en matrix, desciendo a las profundidades en busca del dolor, de la sangre y del sufrimiento. Vivo 2666 un poco desesperadamente y busco voces reales tras infinitas páginas impresas y digitales, y me encuentro con Elpidia. Ciudad Juárez existe. Existe esa frontera que no es ninguna metáfora de la muerte. Lástima. Existen las maquiladoras. No eran fabulaciones del chileno. Y existen trozos de mujeres en los basurales de ese chingado país....y pienso ¿cuanto vale, cuántos dólares cuesta una mujer en Juárez? y consulto nuestro gran relato de no ficción, el Informe del Consejo General del Poder Judicial, nuestra paralela lista de muertas, y me apeteció escribir un post por cada una de ellas....algo así como el día que iban a apuñalarla, Irene había pedido unas hora en la empresa de seguridad en que trabajaba. Por fin se había armado de valor para ir a recoger unas cuantas cosas que se había dejado en su antigua casa, en donde había convivido durante tiempo con el hombre que ahorita la iba a matar.....de modo que estos días andaré por aquí y sus proximidades y os seguiré contando. [Imagen: Ana Mendieta]

8 comentarios:

Roberto Bolaño dijo...

Onte pola tarde pasei por unha das librarías que eu me sei, aínda que neste caso mais tería que dicer armacén de trapalladas de segunda mao cun recanto dedicado a libros vellos e non tan vellos e dei por un prezo para tempos de crise co libro de Muriel Barbery, UNA GOLOSINA (título orixinal UNE GOURMANDISE, Gallimard 2000), publicado en 2008 por Editorial Zendrera Zariquiey (que vai ti saber que editorial é) e que agora Seix Barral, aproveitando o éxito das infinitas edicións que está a ter LA ELEGANCIA DEL ERIZO (creo que hai edición en galego, se non interpretei mal o badalo das campanas publicitarias), ven de publicar baixo o título de RAPSODIA GOURMET, e que vai saber ti tamén cual dos dous, se golosina ou rapsodia gourmet, se axusta mais ao orixinal, e se non que veñan os expertos a dilucidalo. Por certo, o día de Sant Jordi vin de casualidade á tal Muriel firmando libros a dous ou tres entusiastas da sua obra, entanto na carpa do lado o Andreu Buenafuente inchábase a compracer á chea de admiradores e admiradoras que só se deixan levar pola ocasión da feira libresca e polo tirón mediático dos seus firmantes. Para que logo digan que Suso de Toro non leva razón nas suas queixas (jeje). E xa que aquí se fala de Roberto Bolaño, tamén direi que dei con EL FANTASMA Y EL POETA, libro relatos da mexicana Carmen Boullosa, amiga de Bolaño. Por certo, un dos relatos deste libro é unha homenaxe a Roberto Bolaño, o escritor chileño de orixe galega, pero non vos vou dicer cual é para que peregrinedes polos armacéns de trastos vellos e non tan vellos na procura do tal libro e do tal relato. E hoxe vou firmar cun dos meus alcumes naquela Arroutada que xa foi e non sei se continúa a ser.

Roberto Bolaño dijo...

Hai unhas semanas que fixemos a "peregrinación" de cada ano a Blanes para homenaxear a Roberto Bolaño. Despois desta crónica publicada na Vanguardia, xa pensamos en facer a Patti Smith Presidenta de Honor do noso grupo de amig@s bolañistas e e adoptar as suas fermosas palabras como lema-guía: "Os teus detectives selvaxes mantéñenme con vida." Claro que tampouco teríamos inconveniente en deixalo así: "Os teus detectives selvaxes, o 2666 e toda a tua obra sen distincións mantéñenme con vida." Pois iso.

PATTI SMITH FELICITA A BOLAÑO

Francesc Peirón - 30/04/2010

"La poeta y cantante afincada en Nueva York felicita el cumpleaños al escritor desaparecido"

Patti Smith reinó desde su tarima de antiestrella. Posiblemente, la conversación más larga la mantuvo con la silla vacía que estaba en el escenario de la sala neoyorquina 92Y, donde anteanoche se celebró la apertura del festival literario Pen World Voices.

La silla tiene su historia. Pero cada cosa a su tiempo. El visitante recibe su primera sorpresa justo en la puerta. Allí le entregan un librito en el que dos de los principales protagonistas son viejos conocidos: Quim Monzó y Ernest Farrés, compañeros en las páginas de La Vanguardia.Son dos de los invitados a este certamen que impulsó Salman Rushdie tras el 11-S. Cuando este texto esté pasando por la rotativa, Monzó estará de pleno en su primera intervención (tiene un par más), mientras que Farrés interviene hoy.

Una vez todos acomodados, Rushdie realiza la presentación de la velada, en un auditorio lleno para asistir al espectáculo de la palabra. Nada más. Diez escritores, de procedencias tan diversas como China, Pakistán o Filipinas, se sucederán en la lectura de textos en un escenario escueto. Ellos y nada más, en todo caso una pantalla donde se traducen los textos al inglés. El hombre estigmatizado por los versos satánicos hace una broma con la reciente irrupción volcánica - "la venganza islandesa", la denomina-,que por suerte no ha impedido la presencia de los invitados previstos.

Bien, al explicar el escenario se quedó en el olvido la silla. No es un objeto sin sentido. "Siempre está en los actos del festival", asegura Rushdie. "Es la silla para el escritor ausente, porque los hay. Son aquellos que no pueden viajar porque no les dejan salir de su país o porque están encarcelados. Es una manera de recordar a cada uno de ellos".

La sesión entra de pleno en la lectura. Hay textos divertidos, otros tristes, varios de ellos sólo incitan a la somnolencia.

La sala despierta con el propio Rushdie, que le pone humor al asunto. Y, sobre todo, le da paso a Patti, la mujer que repudia que le digan que es la musa del punk, la mujer que ha dejado páginas musicales y poéticas memorables.

Su primera iniciativa es ir y hablarle a la silla. Le habla al escritor que no está, al que sufre la incomprensión. Luego ya puede dirigirse al público, aunque antes de entrar en materia, se retira del atrio y posa para los fotógrafos, no quiere que la molesten en su exposición. "Hoy, 28 de abril, es el cumpleaños de Roberto Bolaño". El escritor chileno, que se afincó en Catalunya, donde falleció en el 2003, se ha convertido en un fenómeno en Estados Unidos. Sin ir más lejos, el número de la semana pasada del prestigioso The New Yorker publicó uno de sus relatos.

Tras su texto, Patti Smith le cantó a Bolaño. Sólo con su voz. "Tus detectives salvajes me mantienen con vida".

Ana Bande dijo...

Roberto, preguntaríache de boa gana por esa librería de segunda man onde atopaches eses tesouros, pero mellor aínda, vou achegarme pola Rua Romil, alí atopei un Schultz por un par de rupias, ou pola Rúa Amargura para revisitar esa libraría sen nome onde merquei un par de Ballards e un autor ruso de cuxo nome non lembro maís que cinco consonantes...non sabía as homenaxes de Blanes a Bolaño, pero seguindo a pegada que me marcas chego ao meu admirado VilaMatas e disfruto das súas verbas sobre Bolaño...sobre todo desta poesía que seica lle adicou...vaia sorte enriquito...
"Que lugar es ese al que nos llevarán nuestras palabras / las bellas durmientes / por camino, a menudo, distintos / que infierno / que nos espera allí Enrique /en esa blancura en la que nos reuniremos finalmente / ¿que aullidos? ¿que silencio? ¿que permutaciones nos hallaran
cuando hayamos atravesado todo loque hay que atravesar?¿cuando nos hayamos despojado de todo? ¿que olvidos? ¿que? / en algún lugar infinito se esconden / en un tiempo que nos es ajeno y que ni siquiera nos molestamos en mensurar / allí donde tiene una casa nuestro terror de alquiler"

homburg dijo...

'O moucho', a libraría da R. Amargura chámase así. Ou hai máis rúas Amargura con libraría sen nome fóra da Cidade Vella 'curuñesa'?

Carlos César Alvarez dijo...

Me encantó que le dedicaras este post a Elpidia, una gran amiga, igual que su esposo Ricardo.

Saludos cordiales

Ana Bande dijo...

Carlos, cuando vi días del futuro pasado en el blogroll de Elpidia me pareció el mundo muy pequeño...y los océanos gotas de lluvia, me alegro verte por aquí y que compartamos comunes ¡abrazo!

Ana Bande dijo...

homburg, grazas, eu non lle vin o nome por ningures, claro que estaba moi despistada con tanto libro.

Unamaquila dijo...

Roberto Bolaño no pudo sentirse ajeno a lo que estaba pasando en Ciudad Juárez y en un homenaje a las jóvenes asesinadas escribió en 2666 el horror de los asesinatos desprovisto de sentimentalismo, descarnado y crudo. Los habitantes de Ciudad Juárez lo vivimos espantados al punto de sentir que el polvo que respirábamos tenía partículas de ellas, que las insepultas se nos metían por las fosas nasales; que los alaridos de las madres nos taladraban hasta llegar a nuestras pesadillas. Las muertes de muchachas ahora sólo han sido reemplazadas por las muertes también inútiles de hombres que caen abatidos a balazos. Vivimos enmedio de un sueño terrible del que no podemos despertar ni escapar...